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A los 4 meses se anuncian un periodo de rápida organización cortical, que conduce a una firme transformación de los modos de conducta sensoriomotrices; particularmente en lo que se refiere a la coordinación óculo-motriz. El sistema motor visual ha hecho ya enormes progresos: la criatura de 16 semanas no solo pude seguir con la vista su propia mano, sino fijarla sobre la personas que lo observan. El bebe es capaz de "alcanzar" algo con la vista antes de que pueda hacerlo con la mano, lo cual, por otra parte, esta de acuerdo con el sentido céfalo-caudal del desarrollo neuro-motriz. El niño de 16 semanas es muy pequeño, limitado en su capacidad de contacto, pero más por imperfección de su equipo motor que por crudeza de su impulso dinámico. El contraer los dedos y cerrar el puño, conductas tan prominentes en el periodo inmediato al nacimiento, no han desaparecido aun y sus manos no están completamente abiertas. Siguen adheridas, muy próximas al pecho. Continúa bajo las limitaciones de simetría impuestas a esta edad por la posición mediana de la cabeza. En consecuencia, lleva sus manos, una contra otra, en actitud de plegaria, y las ocupa en un juego de dedos; actividad que tiene, simplemente, significaci6n exploradora. El tronco a las 16 semanas todavía se hunde ya que la posición de la espalda no es incurva ya uniformemente esta curva queda confinada a la región lumbar, mientras que la región cervical mas próxima a la cabeza, tiene, hacia esta época, una organización mas plenamente desarrollada. A las 24 semanas el trono es más fuerte aún, lo cual significa que la musculatura axial ha adquirido relaciones funcionales mas completas con el sistema nervioso central y es, por lo tanto, capaz de un tono mas sostenido. Por lo tanto una criatura de 24 semanas puede rodar cuando se encuentra recostado.
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